The Dismemberment Plan – Emergency & I (1999)

Esta es una de esas grandes bandas de los 90, semidesconocida y nunca reivindicada lo suficientemente bien. Y este es su gran disco. Después de ser despedidos por Interscope (y fichados solo un año antes) la banda regresó a lo que sería su sello de “siempre”, DeSoto Records, para lanzar el álbum, no sin antes haber aprovechado todo el dinero que Interscope les proporcionó para grabar el LP que los lanzaría al éxito underground.

La banda está formada por Eric Axelson (bajo), Jason Cadell (guitarra), Joe Easley (batería) y Travis Morrison (voz y guitarra). Es originaria de Washington DC, lo que ya nos indica cual será su principal influencia, el post-hardcore de Fugazi, que por entonces reinaban en la ciudad. Pero no solo los de MacKaye influirían en su sonido, si no que se pueden rastrear influencias de R&B, hip-hop, el funk, los sonidos más progresivos, el post-punk, el pop y la electrónica más bailable. Todo ello dará forma a un sonido difícil de catalogar y algo marciano (lo que lo hace complicado de vender, de ahí que nunca consiguieran el reconocimiento de las masas). Pitchfork Media catalogó su música como dance-punk, nombrándolos “padres” de este género, aunque personalmente no creo que sea la categorización más indicada para esta música ( sería más bien algo así como ¿Post-Hardcore bailable? ¿Post-Post-Hardcore?).

En las letras nos hablan de la soledad de vivir en una gran ciudad (“The City”), de la “desconexión” de las personas en la era de la desinformación (“Memory Machine”) o, del entonces futuro, fenómeno de los medios de comunicación social (“What Do You Want Me To Say”). Aunque sin lugar a dudas, la influencia más clara en las letras se puede rastrear en el líder de Pavement, Stephen Malkmus.

La triada inicial es perfecta, directa y contundente: “A Life of Possibilities”,” Memory Machine” y “What Do You Want Me to Say”. A continuación vendrán los temas más tranquilos del álbum “Spider in the Snow”, “The Jitters”), para ir ascendiendo, en cuanto a rapidez y sonidos cada vez más bailables, en la recta final del mismo (“Girl O’Clock”, “Back And Forth”, etc.).
Con todo ello, la banda ofreció su mejor disco, calificado con un 10 por PopMatters y Pitchfork, quienes lo consideraron como el mejor álbum de 1999 y lo posicionaron en el puesto número 16 en su lista de los mejores álbumes de los 90. A pesar de esto, el éxito que tuvo fue escaso (Increíble para las magnificas canciones que contiene).

En la fecha original de edición, el álbum no se editó en vinilo, puesto que no se le veía tirón comercial y se pensó que no saldría rentable. Por ello, el pasado 2011 se reeditó en vinilo, a petición de la propia banda, en una tirada muy limitada, la cual se agotó rápidamente y ahora ha pasado a ser una rara (y cara) pieza de coleccionista.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Discos y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s